COOPERATIVAS

Una cooperativa rosarina ofrece servicios a proyectos productivos y de investigación con cannabis

A pocos meses de su formación, la cooperativa de trabajo Plan Verde fue propuesta junto a otras organizaciones cannábicas del país para conformar las primeras cooperativas semilleras

Fundada desde la Asociación de Usuarios y Profesionales para el Abordaje del Cannabis y otras drogas (Aupac), y en el marco de la reglamentación vigente, la cooperativa rosarina Plan Verde  fue propuesta junto a otras organizaciones cannábicas del país por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) en articulación con el Instituto Nacional de Semillas (Inase) para conformar las primeras cooperativas semilleras, mientras esperan poder transformarse en una cooperativa multiobjeto que les permita abarcar toda la cadena de producción de la planta.

“Plan Verde es una estrategia productiva de Aupac que apunta a poder sacar de las sombras los derechos productivos, no sólo de nuestros cultivadores sino también de esos profesionales que están muy mal valuados detrás de la función sin fin de lucro a la que un Estado ausente nos ha obligado”, dijo Soledad Pedrana, presidenta de la cooperativa.

La titular de la cooperativa subrayó además: “El prohibicionismo ha vedado prácticamente todos los derechos del ser humano respecto de la planta, no solamente ejercer su agricultura si no también ha cercenado el derecho a la salud, ha ido en contra de la privación de la libertad. También tenemos que entender que ha generado un golpe muy fuerte sobre los derechos productivos y laborales de las personas que integran las organizaciones y vienen desde hace 20 años acompañando a muchísimos usuarios y usuarias de la planta de cannabis en este país”.

Con el nuevo decreto reglamentario, que dio la posibilidad de ampliar el Consejo Asesor de la Ley 27.350, que establece el marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados, con tres organizaciones civiles del interior, entre ellas Aupac,  las resoluciones que se desprendieron de allí en más fueron más acordes a la realidad.

“Con la llegada de la reglamentación del borrador propuesto por el entonces ministro de Producción, Matías Kulfas, y habitando nosotros espacios como la Red de Cannabis del Conicet, participando en distintas comisiones como clínicas sociales y producción, tejimos un insumo con gente de patrimonio cultural inmaterial junto a Aupac y Ciencia Sativa que apuntó a poder relevar cuál era el potencial productivo del país”, dijo Pedrana.

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