Neuquén: Ruta del Pehuén, viaje al reino de las araucarias

Neuquén: Ruta del Pehuén, viaje al reino de las araucarias

Esta milenaria especie es el perfecto enlace de un recorrido por paisajes de lagos, montañas, ríos y aguas termales.

Por la ruta provincial 46, que serpentea en un curioso ambiente de transición queda atrás la árida estepa patagónica; unos kilómetros más adelante esperan las montañas, bosques y lagos.

La Ruta del Pehuén es un recorrido que, a lo largo de 250 km, entre Aluminé y Copahue, pasando por Villa Pehuenia, Moquehue y Caviahue, se interna en algunos de los paisajes más asombrosos de la provincia de Neuquén.

Enseguida empiezan a aparecer las primeras araucarias, esos árboles extraordinarios que los pueblos originarios llaman pehuenes, y que -claro está- dan nombre a este recorrido.

Esta zona de Neuquén -y al otro lado de la Cordillera, en Chile- es la única del planeta con bosques autóctonos de esta especie de orígenes milenarios, considerada un “fósil viviente”.

La Cuesta de Rahue desciende abruptamente hacia el valle del río Aluminé, que corre tranquilo y caudaloso, entre cordones montañosos.

Un río, un lago, un pueblo. Tres sitios con un mismo nombre: Aluminé. El pueblo tiene unos 5.000 habitantes y una vida basada en las actividades rurales, que empezó a despertar al turismo cuando sus habitantes comenzaron a tomar conciencia de que mucha gente llegaba hasta allí atraída por la belleza de una naturaleza tan generosa y tan virgen.

Hoy la oferta turística es importante y va desde cabalgatas en los bosques del lago Quillén, en el Parque Nacional Lanín, o trekking en senderos por valles y montañas, hasta pesca con mosca en ríos y lagos, que atrae a fanáticos de la pesca de todo el mundo, especialmente de Estados Unidos.

Pehuenia es una villa de montaña creada para el turismo, cuyo emplazamiento fue fruto de un acuerdo con la comunidad mapuche Puel, que está asentada en la zona e incluso administra el parque de nieve Batea Mahuida, ideal para familias y principiantes y que transformó el invierno en otra temporada alta.

A lo lejos se divisa la fumarola blanca del volcán Copahue. Con rumbo norte, queda atrás el ripio de la ruta 23 y la aduana del paso Pino Hachado y pasamos ahora por los Risco Bayos, unas extraordinarias formaciones de piedra que enmarcan la ruta 26 justo antes de que se “hunda” en el fantástico Cajón del Hualcupén.

 Las cascadas del Basalto, Cabellera de la Virgen, de la Culebra y del Gigante, en medio de un paisaje maravillosamente extraño. En invierno, Caviahue es un paraíso de nieve. Centro de esquí, caminatas en raquetas y, especialmente, circuitos en motos de nieve.

La laguna El Cacique, dentro de la comunidad mapuche Millán Currical, es uno de los destinos de la zona para la pesca con mosca, que es una de las principales actividades de verano. Lo increíble es que a pocos metros entre sí hay distintas surgientes con características totalmente diferentes, que se utilizan para distintas “curas de bebidas:” agua sulfurosa, agua ferruginosa, agua de Copahue (de vichy), de limón, de volcán. Hay fangoterapia, hidroterapia, máscaras, aplicación de algas, inhaloterapia, nebulizaciones, baños de inmersión, que tienen, aseguran, resultados asombrosos. Funcionan de noviembre a abril, y ahora también en invierno:“Nieve yTermas” es un programa que permite llegar hasta aquí desde Caviahue en motos de nieve para disfrutar de un día termal rodeado de varios metros de nieve. (Fuente: Clarín)

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